La última cumbre global celebrada en Turquía dejó en claro que los desafíos son mayores que las respuestas ensayadas hasta ahora, tanto en relación al relanzamiento de la economía como del enfrentamiento al terrorismo.

La economía global intenta recuperarse de la retracción en que ingresó hace siete años, pero el ritmo dista de ser el ideal, según admitieron los países del G-20, que sesionó en el inicio de la tercera semana de noviembre en la ciudad turca de Antalya.

A raíz de ese ritmo deficiente de recuperación, los dirigentes de las naciones líderes se comprometieron a ser “cuidadosos” en la comunicación de las decisiones de política monetaria, así como en la necesidad de implementar políticas inclusivas, para evitar un crecimiento de la desigualdad y, por ende, de la conflictividad.

La cumbre, naturalmente, no pudo dejar de lado la cuestión de los inmigrantes ni el riesgo que significa para las principales naciones del mundo el terrorismo desatado por el Estado Islámico, que en vísperas del encuentro perpetró la descomunal ola de atentados contra civiles en París. El G-20 se repudió esos ataques pero se limitó a plantear una “posición de fuerza” en contra del terrorismo, sin abundar en explicaciones, según informó el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, el portavoz oficial del encuentro.

En el plano económico-financiero, el documento final del G-20 advirtió que la actividad mundial “continúa sin estar a la altura de nuestras expectativas, a pesar de las perspectivas positivas de algunas de las principales economías”.

“Los mercados financieros continúan presentando riesgos e incertidumbres y los desafíos geopolíticos se están convirtiendo cada vez más en una preocupación global. Además, la insuficiencia de la demanda global y los problemas estructurales siguen pesando sobre el crecimiento actual y potencial”, agrega el documento.

En este marco, la Argentina se enfrenta a la opción trascendental de elegir a su próximo presidente entre dos candidatos que, a pesar de los matices discursivos y las posturas de campaña, se proponen rever la economía interna bajo el prisma de la reinserción internacional del país, que se encuentra aislado y con su economía estancada desde hace al menos cuatro años.

La Argentina, como varios países de Sudamérica, tiene en su haber una cantidad de recursos naturales inexplotados o subexplotados, que la transforman en un objetivo apetecible. Sin embargo, la necesidad y la tentación de acelerar el ingreso de capitales productivos para reactivar la economía chocan con la necesidad de definir políticas de medio y largo plazo que están vinculadas a la geopolítica y que por lo general han sido una asignatura poco exitosa para la dirigencia local.

El contexto regional también es complejo. Brasil está en medio de una severa crisis económica y política, que ha sacado a la luz disidencias internas en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), por las que la presidenta Dilma Rousseff se ha visto forzada a contradecir en público a su jefe partidario, Lula Da Silva, que sugirió la necesidad de remover de su cargo al ministro de Economía, Joaquim Levy.

“El ministro Levy se queda donde está”, dijo Rousseff en una entrevista de prensa en Antalya. “No estoy de acuerdo con Lula. Y no tenemos que estar de acuerdo con todas las evaluaciones de personas que me agradan inmensamente”, agregó la mandataria.

En este clima interno, el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro, acaba de anunciar que el Mercosur -el nucleamiento que en los últimos años se ha enfocado más en la política que en el comercio- tiene “lista” su oferta comercial para avanzar en un acuerdo con la Unión Europea.

El Mercosur y la UE, que mantienen negociaciones desde hace dos décadas, tienen previsto intercambiar este mes sus ofertas para que, según el ministro, el acuerdo entre finalmente en vigor en 2017. Una fecha para la que ni Brasil ni Argentina -por volumen, los socios principales del grupo que también integran Uruguay, Paraguay, Venezuela y, en breve, Bolivia- tienen demasiadas certezas de cómo serán sus situaciones internas y externas.

Publicada originalmente en http://www.gacetamercantil.com/notas/89696/